¿La política fiscal federal al rescate?

A medida que pasan los días de aislamiento por el COVID-19, va creciendo la ansiedad sobre cómo aliviar el costo económico de la interrupción de labores para las personas y los negocios. Esto ocurre por igual en Puerto Rico y en Estados Unidos, por lo que existe la posibilidad de que el gobierno federal asuma una gran parte de los costos de esta crisis y le ahorre al gobierno local una carga fiscal que podría resultar muy pesada.

Desde antes de que se comenzara siquiera a hablar de esta nueva epidemia, ya muchos economistas advertían que la política monetaria está casi agotada y que si la economía de Estados Unidos se enfrentara a una recesión sería necesario recurrir a la política fiscal; es decir, aumentar el gasto público y reducir los impuestos. La súbita interrupción de la vida económica ordinaria ocasionada por la pandemia es mucho más que una recesión común y corriente, y el gobierno federal ha tenido que desplegar un arsenal de medidas fiscales que probablemente se ampliarán en los próximos meses.

Una propuesta interesante que proviene de la Casa Blanca es la de otorgar dos cheques de hasta $1,000 a millones de ciudadanos. Según la propuesta, estos pagos se realizarían en los meses de abril y mayo, y se enviarían directamente a los hogares.

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Juan Lara 
Tribuna Invitada 
El Nuevo Día 
jueves, 19 de marzo de 2020