La Junta sale de nuevo a escena

A solo días de las elecciones, vemos que la Junta de Supervisión Fiscal comienza nuevamente a tratar de hacer valer su autoridad frente al gobierno local. La directora ejecutiva de la Junta, Natalie Jaresko, le salió al paso a la gobernadora Wanda Vázquez con la advertencia de que si se ponen en efecto varias medidas de ley recientes que proveen beneficios a los empleados públicos, habrá que recortar en otro lado del presupuesto y hasta despedir a trabajadores de la administración pública.

La advertencia no se limitó al gobierno, ya que Jaresko se dirigió indirectamente a los empleados mismos, a través de la prensa, sugiriendo que no se dejen ilusionar con promesas que los gobernantes no podrán cumplir.

No es la primera vez que la Junta le hace un planteamiento de este orden al gobierno; ya se habían visto intercambios similares con el exgobernador Ricardo Rosselló. Lo que hace al evento interesante es que, después de la mala racha que ha sufrido Puerto Rico en el año corriente, la Junta había puesto en pausa su papel de guardián de las finanzas públicas. No es casualidad que lo asuma nuevamente cuando está por definirse cuál será el próximo gobierno de la isla.

La realidad es que el próximo gobernador o gobernadora de Puerto Rico no podrá ignorar a la Junta, como lo han hecho los candidatos durante la campaña electoral. Tendrá que haber un plan de ajuste fiscal en vigor y un presupuesto certificado por la Junta. Si esto se puede lograr de manera armoniosa o si conllevará un enfrentamiento político y judicial es algo que está por verse, pero es un asunto que tendrá que definirse en los primeros meses del año próximo.

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Juan Lara 
Tribuna Invitada 
El Nuevo Día 
jueves, 29 de octubre de 2020
(Foto:Centro de Periodismo Investigativo)