La política económica en la próxima legislatura

La composición de la nueva legislatura que entrará en funciones el año próximo plantea un reto inesperado para las relaciones entre el gobierno y la Junta de Supervisión Fiscal. Como ya se ha dicho en repetidas ocasiones, quedan varias decisiones críticas en la agenda de la Junta y el gobierno que habrá que atender con urgencia tan pronto se instale la nueva administración.

A ese cuadro, ya de por sí interesante, se añade ahora la posibilidad de que todo lo relacionado con la Ley Promesa enfrente una resistencia militante de un grupo influyente de nuevos legisladores y legisladoras.

Como mínimo, es de esperar en la nueva legislatura una fiscalización más minuciosa y agresiva de los planes y presupuestos que proponga la Junta que lo que ha sido la práctica hasta el momento. Se da por un hecho que el gobernador pre-certificado, Pedro Pierluisi, es capaz de trabajar en armonía con la Junta, pero no se esperaba que La Fortaleza y la Junta terminaran siendo parte de un triángulo con una legislatura que tratará de ser más independiente y exigente que otras anteriores.

Los temas de la deuda y las pensiones pronto volverán a ocupar un lugar central en los debates de la política pública. Ya la jueza Laura Taylor Swain dictaminó que tiene que tener ante sí una propuesta de acuerdo con los acreedores del gobierno central para la primera mitad de febrero, y el más reciente y controvertido miembro de la Junta, Justin Peterson, inauguró un estilo nuevo y una nueva actitud con su salida abrupta de su primera reunión en el cuerpo.

Para leer la columna presione aquí.

Juan Lara 
Tribuna Invitada 
El Nuevo Día 
sábado, 7 de noviembre de 2020
(Foto:ahoranews.net)