El plan fiscal y la reforma contributiva

Una de las reformas económicas más importantes que Puerto Rico necesita es la del sistema contributivo. En las pasadas tres décadas ha habido varios intentos de realizar una revisión integral de los impuestos que cobra el Estado puertorriqueño, en administraciones rojas y azules, y todos esos intentos han producido mucho menos de lo que inicialmente se proponían. Al final de cada uno de esos episodios, la reforma contributiva se quedó sin realizar.

En el plan fiscal que acaba de certificar la Junta de Supervisión Fiscal no se habla específicamente de una reforma contributiva, pero los capítulos 16 y 18 proponen modificaciones al sistema contributivo que apuntan en esa dirección, y tocan tanto las contribuciones que van al gobierno central como las que fluyen a los municipios.

El enfoque de las medidas propuestas por la Junta está en mejorar la recaudación con métodos más eficientes de cobro y medidas que faciliten el pago de impuestos a los ciudadanos y las empresas. También hay medidas dirigidas a modificar varias tasas y tarifas impositivas con la intención de incrementar los recaudos.

Por ejemplo, en el caso de los municipios se hace hincapié en la necesidad de que el CRIM capture una proporción mayor del impuesto a la propiedad que la que obtiene actualmente, y que se complete la tasación de miles de propiedades que no están aportando a la base contributiva de los gobiernos municipales. También se toca el tema delicado de reducir el gran número de exenciones y exoneraciones que disminuyen el potencial de recaudación del impuesto a la propiedad.

En el caso del gobierno central, el plan también hace hincapié en mejorar el cobro de las contribuciones, y añade algunas propuestas que han recomendado en el pasado muchos especialistas y entidades, pero que no han llegado a implantarse a plenitud. Una es revisar a fondo el programa de incentivos contributivos para verificar que cada incentivo se justifica en términos de la actividad económica que produce en comparación con lo que le cuesta el erario. Otra, que va de la mano con la anterior, es mantener un informe actualizado de los llamados “gastos contributivos”, que es el dinero que Hacienda deja de recibir por concepto de los incentivos que se otorgan a diversas industrias y actividades.

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Juan Lara 
Tribuna Invitada 
El Nuevo Día 
miércoles, 28 de abril de 2021
(Foto: https://oversightboard.pr.gov/fiscal-plans-2/ )