Próximos pasos en la agenda económica de Puerto Rico

Con el anuncio de la Junta de Supervisión Fiscal (JSF) de que acepta los términos de la ley aprobada hace unos días para viabilizar la emisión de bonos que conlleva el plan de ajuste de la deuda (PDA) parece haberse despejado el camino para la aprobación del acuerdo de renegociación de la deuda gubernamental. ¿Qué viene después, o qué debe venir después, en materia de política económica?

El reto inmediato será lograr un presupuesto balanceado sostenible. El gobierno tiene que incorporar en su plan de gastos para las próximas décadas el pago anual que corresponde a los bonos nuevos, que es una suma superior a los mil millones de dólares. Estos se suman a los aproximadamente 2,000 millones de dólares que el gobierno tiene que dedicar anualmente al pago de las pensiones. Estas dos partidas solamente consumirán, en los primeros años, una tercera parte de un presupuesto que ronda los 10,000 millones de dólares.

El gobierno estará en una posición fiscal apretada. Para que el flujo de gastos fijos en la deuda y las pensiones sea manejable y sostenible, habrá que convertir la disciplina fiscal en parte de la cultura política, contrario a lo que nos ha caracterizado por las últimas décadas. Definir presupuestos realistas, con buenas proyecciones de ingresos y controles estrictos en los gastos, tendrá que convertirse en una práctica habitual. No puede repetirse la experiencia, tan común en las pasadas décadas, de que surja un déficit inesperado al cierre de un ejercicio fiscal.

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TRIBUNA INVITADA
El Nuevo Día
Por: Juan Lara
Viernes, 29 de octubre de 2021
(Foto por: Agencia EFE)