Un plan más allá del plan de ajuste de la deuda

Las vistas sobre el plan de ajuste de deuda (PDA) en la corte de la jueza Laura Taylor Swain han sido un proceso trascendental y aburrido. Trascendental porque lo que se está dirimiendo en el proceso tendrá repercusiones duraderas y abarcadoras para las generaciones presentes y futuras. Aburrido porque no se ha visto ningún debate animado ni argumentaciones apasionadas, sino día tras día de testimonios monótonos sobre conclusiones económicas y financieras, y sobre discrepancias legales y procesales.

Swain a los puertorriqueños: “Sus voces han sido escuchadas”

Después de la intensa confrontación entre la Junta de Supervisión Fiscal y el gobierno sobre la legislación para habilitar el PDA, había cierta expectativa de que esa tensión se trasladara a las vistas, pero no ha sido así, aunque todavía está por decidirse si habrá o no cambios a los planes de pensiones. Tampoco ha habido protestas masivas afuera del tribunal; las voces anti-Promesa han estado activas, pero sin llamar mucho la atención. Aun la huelga en la Universidad de Puerto Rico, que en sus comienzos se enfocó también en el PDA y la Junta, parece haberse redirigido a objetivos más centrados en la propia institución, como la demanda de que se aumente el número de clases presenciales.

Casos de expropiación forzosa frenan el Plan de Ajuste

Tanto ha bajado la intensidad del debate después del impasse entre la Junta y el gobierno sobre la legislación requerida por el PDA, que aun con las vistas en marcha los políticos han podido dedicarle tiempo a la actividad propiamente política. Hemos visto anuncios de candidaturas cuando aún no ha terminado el primer año del cuatrienio corriente, y también iniciativas para promover un diálogo multipartidista sobre el estatus político de la isla.

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TRIBUNA INVITADA
El Nuevo Día
Por: Juan Lara
Martes, 23 de noviembre de 2021
(Foto por: El Nuevo Día)