Luz al final del túnel tras 15 años de dificultades económicas

Hace par de meses se comunicó conmigo un oficial de una agencia acreditadora para preguntar por las perspectivas económicas de Puerto Rico. Le indiqué que por primera vez en muchos años estaba optimista. Me indicó que mi comentario validaba lo que estaba escuchando de otras fuentes, pero que, viniendo de mí, que había estado más comedido (y correcto) en el pasado, le parecía significativo.

Existen razones para estar optimistas. En primera instancia, el proceso de quiebra y reducción de deuda del gobierno de Puerto Rico va por buen camino. Se espera que para finales del 2021 se llegue a un acuerdo con respecto a la deuda del gobierno central.

Desde este punto en adelante, la gran carga para el contribuyente de la isla no va a ser la deuda gubernamental, que se situará en cerca de $1,500 millones anuales, sino el déficit en las pensiones gubernamentales. Dicho déficit representará una carga de unos $2,000 millones anuales para las generaciones más jóvenes.

En segunda instancia, el acuerdo de LUMA, con todos los inconvenientes de corto plazo que pueda tener, es un paso hacia un sistema energético confiable y eficiente. Décadas de fracaso con la AEE de operador y a la UTIER de principal representante de los trabajadores implican que el problema no era de esta o aquella administración gubernamental.

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TRIBUNA INVITADA
El Nuevo Día
Por: Vicente Feliciano 
martes, 15 de junio de 2021
(Foto: www.letraslibres.com)